Ni rico ni pobre.. Ni privilegiado ni excluído. Vengo de una familia de clase media alta y tuve la oportunidad de educarme bien con becas y reconocimientos académicos.
No practico el odio como principio de vida sino creo en el amor. En mi tiempo libre participo en organizaciones de servicio voluntario a la comunidad y trabajo en una empresa media industrial en Venezuela.
Me coloco el mote de Pseudocapitalista porque por un lado, defiendo a morir el entorno de propiedad privada como un medio para generar bienestar colectivo pero creo que la empresa debe aportar de una manera responsable a su comunidad y mejorar la calidad de vida de sus trabajadores.
Soy Pseudocapitalista porque no me siento identificado con la prédica de que el Capitalismo es malo y quienes obtienen una ganancia por su trabajo son "malos", son "egoistas", y causantes de todos los males de la sociedad actual.
Oigo la prédica que el hombre socialista tiene todas las cualidades, y que el hombre capitalista todas las malas. Falso de toda falsedad.
Considero que el mote de "empresario industrial" es un honor y la generación de bienes y servicios, de tecnología y de empleo bien remunerado es una causa de satisfacción personal que posiblemente no pueda sentir haciendo una cosa diferente.
"No hay otro tiempo que el que nos ha tocao" dice Joan Manuel Serrat y estamos aquí y ahora...
Trabajar en empresa privada en Venezuela se ha convertido en una tarea difícil: SENIAT, la idea inculcada cierta o falsa a través de diferentes instancias de MinTrabajo que las empresas "serán de los trabajadores y no de los capitalistas explotadores", la falta de garantías en la inversión privada y las amenazas de expropiación, CADIVI, la solvencia laboral, la inamovilidad laboral, las solvencias de no producción y el rol de MinTrabajo en el Ministerio de Industrias Ligeras, etc.
Graciosamente en varios países de Suramérica se mira al venezolano como una persona parásita del fisco nacional y que sus empresarios son dormidos. Creo lo contrario, creo que los venezolanos somos personas trabajadoras y después del 83, nos convertimos en magníficos sobrevivientes, gente que enfrenta crisis y logra sobrevivir. Vivimos al filo de la navaja y en permanente tensión.
Tenemos la oportunidad de oro para iniciar una etapa de inclusión y desarrollo social en el país SOLO SI SE CREAN LAS CORRECTAS CONDICIONES DE INCLUSIÓN Y SEGURIDAD JURÍDICA.
domingo, 25 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario