martes, 27 de febrero de 2007

Años de Beneficios de la Industria Venezolana

Resulta inevitable escuchar a un grupo de muchachitos entre los 20 y 30 años repetir una y otra vez que los “explotadores capitalistas” de la industria venezolana han generado toda su vida inmensos beneficios a costa de la pobreza del pueblo y que las empresas son tradicionalmente parásitas y chupadoras del trabajo ajeno.

Nos encontramos en el centro del huracán. Nosotros en la industria somos los miembros más visibles de la comunidad empresarial y no nos podemos ni queremos ir. Las inversiones industriales no son volátiles. No es como “hacer un negocio rápido” de entrar y salir. Realizar una inversión industrial lícita es saber que no hay un retorno de la inversión en forma de dividendos para el accionista durante un buen número de años.

Veo sin embargo que hay empresas denominadas de maletín, invisibles y escurridizas, que esperan obtener grandes beneficios en operaciones de riesgo que entran y sacan su dinero en forma de divisas con una gran facilidad. Obtienen un beneficio en un negocio puntual y pueden retirarse a esperar el próximo.

El dinero industrial en cambio está disponible en forma de inventario de materias primas, productos en proceso o bienes terminados, así como en maquinarias. El capital industrial jamás tiene la misma movilidad del dinero especulativo o de servicios.

La mayoría de comerciantes que conozco no le gusta la industria, “Muy complicado” dicen.. Es que hay que invertir y trabajar y “parir” el producto.

Las empresas hemos tenido que sufrir durante años los embates de devaluaciones. Resulta frustrante como en momentos de devaluación, el dinero líquido se retira inmediatamente y obtiene grandes beneficios una vez termina la especulación, aún más, son ellos los que en muchos casos de la historia venezolana son los que han creado esta especulación. Sálvese quien pueda dicen ellos.

Muchas empresas hemos tenido que quedarnos con contratos congelados condenándonos a la descapitalización. En el año 2002 por ejemplo, conozco empresas que perdieron el trabajo –léase la capitalización- de los cuatro años anteriores porque los agarró la devaluación con contratos pendientes y no obtuvieron reajuste alguno. Esto las tuvo al borde del cierre en los años duros del 2003 y principios del 2004. La razón es muy sencilla, el dinero que habían acumulado para trabajar se redujo en un 50-60% de una vez.

Las empresas hemos tenido que soportar épocas difíciles de baja producción y nuestra prioridad número uno ha sido tratar de mantener el empleo, porque si la situación de los trabajadores era difícil dentro de la empresa, peor era fuera de ella. Hemos tenido ciclos buenos como este, y esperamos que continúe para el bien de todos.

Hace muchos años no tenemos un ciclo de cinco a seis años de crecimiento acelerado.

La empresa industrial ha sufrido desde el año 1983 altas y bajas, ciclos de capitalización y ciclos de descenso. Invito a los amigos ideólogos que se pongan al frente de una empresa cuando llega el viernes y hay que pagar la nómina sea como sea. Empiecen a buscar en Brasil o en Argentina a las verdaderas “empresas patriotas”.

domingo, 25 de febrero de 2007

Hay soluciones a la crisis de abastecimiento


Veo analistas del Gobierno y al mismo Presidente Chavez preocupados de "cómo acabar con las especulación" en diversos sectores de la economía venezolana. Y la respuesta es verdaderamente fácil: Dejen que la gente que tiene esta responsabilidad trabaje y produzca.

Desde la distancia, he podido ver como este Gobierno ha creado de manera positiva circunstancias que pudieran fomentar el desarrollo del sector agroalimentario:
  • Facilidades para créditos agrícolas y exije a los bancos la colocación de un porcentaje de su cartera en actividades agropecuarias. Muchos empresarios se han beneficiado de estas medidas. Innegable.
  • Democratización de tecnología y propiedad importando "vaquillas preñadas" de Argentina y Uruguay y realizando una reforma agraria donde ha asignado a pequeños productores organizados con capacitación.
  • El crecimiento económico ha aumentado el consumo de los bienes de la canasta básica y ha aumentado el consumo de carne, por lo que aumenta su demanda.
Sin embargo al mismo tiempo se han presentado eventos funestos que la afectan de manera importante:
  • Los crecientes trámites de CADIVI para obtener las divisas hacen cada vez más difícil importar los insumos necesarios para desarrollar de manera eficiente la gestión. Ultimamente la Resolución 195 del MILCO es una nueva tranca en la que se demorarán meses en estabilizar nuevamente el tubo de suministros para todos los sectores.
  • La Reforma Agraria con amenazas en vez de manejarse de forma civilizada y organizada como se ha hecho en múltiples países de Latinoamérica y el mundo.
  • Las regulaciones en los precios y el error crazo conceptual de que se debe producir "sin utilidad" los bienes alimenticios so pena de "expropiación" o "tomas populares".
  • La permanente amenaza de las invasiones a tierras donde el Gobierno le ha falta voluntaria o involuntariamente capacidad para defender a los empresarios agrícolas legítimamente constituídos. Existen en el país com o se ha mostrado de manera permanente "invasores profesionales" que buscan chantajear y obtener gratis tierras que no han trabajado a campo de supuestas arengas de apoyo al Presidente y camisas rojas.
  • La gran preocupación por la inseguridad personal en el campo y los secuestros de ganaderos que han ocurrido en todo el país.
  • El discurso de "revolución permanente" de cambio sin rumbo fijo aparente distinto a la dictadura del proletariado.
Si el Gobierno otorga las condiciones de tranquilidad y estabilidad para el país, es obvio que invertir en tecnología, en la posibilidad de comprar mas vacas para ampliar el rebaño, etc, están en camino.

Me pregunto si en este momento, aquellos pequeños productores ganaderos que tan bien arrancaron en el Estado Apure, están dispuestos a pagar un crédito vendiendo sus reses sin utilidad y entregando lo que no se han ganado a su comunidad de "El Zancudo".

Es que la capitalización empresarial es el producto del reciclaje de las utilidades no repartidas. Si se quiere crecer, hay que generar utilidad, y que esta utilidad se recicle y que a la vez, una parte una vez se logre el tope de capitalización, lograr que quienes sean propietarios del negocio perciban su dividendo.

La capitalización empresarial se logra cuando hay una idea clara que en el entorno esa próxima "vuelta" que el dinero vá a dar retorno y que no está en riesgo de perderlo.

Cualquier persona necesita esa seguridad para seguir apostando al crecimiento. Si los funcionarios y el Presidente lo entienden, entonces seguiremos hacia adelante.

Sin utilidades de empresa, entonces no hay responsabilidad social y no puede haber empleo de ningún tipo, ni bueno ni malo.

Soy orgullosamente sector privado

Ni rico ni pobre.. Ni privilegiado ni excluído. Vengo de una familia de clase media alta y tuve la oportunidad de educarme bien con becas y reconocimientos académicos.

No practico el odio como principio de vida sino creo en el amor. En mi tiempo libre participo en organizaciones de servicio voluntario a la comunidad y trabajo en una empresa media industrial en Venezuela.

Me coloco el mote de Pseudocapitalista porque por un lado, defiendo a morir el entorno de propiedad privada como un medio para generar bienestar colectivo pero creo que la empresa debe aportar de una manera responsable a su comunidad y mejorar la calidad de vida de sus trabajadores.

Soy Pseudocapitalista porque no me siento identificado con la prédica de que el Capitalismo es malo y quienes obtienen una ganancia por su trabajo son "malos", son "egoistas", y causantes de todos los males de la sociedad actual.

Oigo la prédica que el hombre socialista tiene todas las cualidades, y que el hombre capitalista todas las malas. Falso de toda falsedad.

Considero que el mote de "empresario industrial" es un honor y la generación de bienes y servicios, de tecnología y de empleo bien remunerado es una causa de satisfacción personal que posiblemente no pueda sentir haciendo una cosa diferente.

"No hay otro tiempo que el que nos ha tocao" dice Joan Manuel Serrat y estamos aquí y ahora...

Trabajar en empresa privada en Venezuela se ha convertido en una tarea difícil: SENIAT, la idea inculcada cierta o falsa a través de diferentes instancias de MinTrabajo que las empresas "serán de los trabajadores y no de los capitalistas explotadores", la falta de garantías en la inversión privada y las amenazas de expropiación, CADIVI, la solvencia laboral, la inamovilidad laboral, las solvencias de no producción y el rol de MinTrabajo en el Ministerio de Industrias Ligeras, etc.

Graciosamente en varios países de Suramérica se mira al venezolano como una persona parásita del fisco nacional y que sus empresarios son dormidos. Creo lo contrario, creo que los venezolanos somos personas trabajadoras y después del 83, nos convertimos en magníficos sobrevivientes, gente que enfrenta crisis y logra sobrevivir. Vivimos al filo de la navaja y en permanente tensión.

Tenemos la oportunidad de oro para iniciar una etapa de inclusión y desarrollo social en el país SOLO SI SE CREAN LAS CORRECTAS CONDICIONES DE INCLUSIÓN Y SEGURIDAD JURÍDICA.